ALCOBA DE LA RIBERA . Toros y
Guirrios. “ El guirrio” hace de torero y va vestido
de blanco con cencerros a la cintura, la cara pintada de colores
muy vivos, un espadín de madera y un trapo rojo.
* ALIJA DEL INFANTADO . Los Jurrus. Los carnavales
se celebran con batallas entre Don Carnal y Doña Cuaresma.
Desde domingo, los “jurrus” o “paparrachos”,
cuyo simbolismo del mal reflejan en sus horribles máscaras,
se adueñan de la villa y deambulan por sus calles. Sin embargo
el martes por la tarde, los “birris” –personajes
también maléficos que han sido dominados por Doña
Cuaresma- les hacen frente y, tras dura batallas, liberan a los
“alijanos” y queman en la hoguera el cabecilla de los
“jurrus”.
LA BAÑEZA .
Son los carnavales más conocidos de la Provincia
Galardonados con el Blasón de Oro de Turismo de Castilla
y León
Musa y pregonero en La Bañeza
La Bañeza se ha volcado en toda la parafernalia del Carnaval.
Así, eligen a su propia Musa, cuentan con un pregón
con el mismo boato que si se tratara de la fiesta mayor y organizan
tres desfiles, cada uno con una perspectiva diferente, en los que
participan una treintena de grupos, al estilo brasileño o
tinerfeño, con carrozas y las correspondientes fanfarrias.
Noche Bruja. La víspera del Martes
de Carnaval se da rienda suelta a la imaginación; las calles
y pubes se llenan de multitudes disfrazadas.
Trajes ancestrales en Llamas de la Ribera
Los carnavales de Llamas de la Ribera, Alija
del Infantado y Velilla de la Reina tienen un poso más ancestral
y unas reminiscencias hacia personajes casi fantasmagóricos
que son un testimonio viviente de la más pura tradición.
En Llamas los guirrios (hombres con máscara) van vestidos
con trajes tradicionales, de color blanco y muchos complementos,
y coronan sus cabezas con coloridos abanicos. Estos personajes,
junto con otros como las madamas o la rosita van danzando y haciendo
trastadas a los espectadores, en unas vistosas ceremonias. El guirrio
trata de esquivar las acometidas del toro realizando malabarismos
que hacen los deleites de los espectadores, congregados en la plaza
del pueblo.
Carnavales. Nadie sabe a ciencia cierta como y cuando empezó.
Los carnavaleros Bañezanos desafiaban las prohibiciones y
“corrían” el Carnaval delante de la “autoridad”
que hacia la vista gorda cuando los más atrevidos acudían
a la estación de ferrocarril vestidos de carnaval, para divertir
y sorprender a los incrédulos viajeros o salir de los vagones
del tren para que no les echasen el guante “las autoridades”.
Cada vez más participativo, en los años 50 y 60 del
siglo XX comienza a crecer y con la llegada de la democracia y el
auge de las libertades estalla con fuerza hasta convertirse en el
Carnaval que hoy conocemos. Se les llamaba “Fiestas de Invierno”
para evitar las prohibiciones gubernativas. Actualmente a primeros
de febrero el grupo Salsa elige la “Musa de Carnaval”
y la proclama a los cuatro vientos en un vistoso actos, con “juglar”
incluido, la semana antes de carnaval. Y ya estamos en los cinco
días carnavaleros. El sábado se inicia las fiestas
con el pregón de Carnaval a cargo de un famoso o un personaje
conocido en la ciudad o provincia. A continuación comienza
“el sábado de Chispas”, donde la gente ataviada
con sombreros, se reúne en la plaza Mayor para esperar el
“chispazo mayor” que inicie la fiesta hasta la madrugada.
Los más madrugadores enlazan con los que no se han acostado,
las charangas alegran la mañana del domingo y por la tarde,
los grupos de Carnaval lucen, en el desfile, el traje del año
anterior. Y por la noche, la “Noche Bruja”, el carnaval
espontáneo, donde nadie se conoce y todos se disfrazan. Los
más insólitos y disparatados disfraces pueden esconder
a un vecino, la mujer o el jefe, para no ser reconocidos. A pesar
del gran auge de la “Noche Bruja”, el desfile del martes
sigue el gran desfile de Carnaval, los grupos o peñas, han
preparado todo el año el traje que lucirán y ni el
agua, ni la nieve impedirán salir. La carroza de la “Musa”
con el grupo Salsa abre el desfile y más de cuarenta grupos,
alguno de ellos con casi doscientos miembros, y muchos carnavaleros
que van por libre “los sueltos”, cada grupo con su charanga
proporcionándole música, las carrozas de la reina
y sus damas y otras muchas conforman una serpiente, de más
de dos kilómetros, que no para de moverse, al finalizar el
desfile cada grupo se mantiene unido moviéndose por la ciudad.
Pero todavía queda una acto muy especial del carnaval: El
Entierro de la Sardina. La peña de la Sardina organiza un
acto que parece salido de un esperpento de Valle Inclán.
Un cortejo fúnebre formado por 30 miembros provistos de capa,
barba y sombrero de copa, las mujeres (lloronas) sollozando a grito
pelado y toda una comitiva de bañezanos y visitantes, acompañan
a la difunta sardina. Una vez llegado el cortejo fúnebre
a la Plaza Mayor, sale el “El Corvillo”. Este personaje
es la versión masculina de la “Entenada” (hijastra)
de Doña Cuaresma en su batalla con Don Carnal. Seguramente
es único en España este personaje que recita una serie
de coplas populares y anónimas, enviadas por el pueblo a
la Peña de la Sardina y donde se critica o ensalza a los
personajes más populares, normalmente políticos, de
la vida municipal, provincial o nacional. Una vez oídas las
coplas, la Peña de la Sardina reparte escabeche, pan y vino
a todos los asistentes, que bailan las jotas jaraneras.
CACABELOS
Se le conoce como carnaval del“Entroito”.
Se caracteriza por una representación sobre costumbres bercianas
de principios del siglo XIX.
CARRIZO DE LA RIBERA . Se celebra de manera especial en el barrio
de La Campaza, con meriendas readicionales. “Trago” de
vino para todos los vecinos de Carrizo y Villanueva. En el “Sábado
Frisolero” su carnaval toma su mayor protagonista los “guirros”,
que se enfrentan a los toros y, con vejigas y tenazas de madera, hostigan
a las mozas y al público asistente. Papeles importantes juegan
también la “gomia” (animal monstruoso) y el personaje
conocido por “la tarara”, monigote a modo de mujer diabólica
que suscita burlas y coplillas jocosas de los “girros”.
LLAMAS DE LA RIBERA . Típico y puro carnaval de tradición
celta con participación de personajes como “guirrios”
y “madamas”. Los primeros vestidos de blanco, llevan enormes
abanicos sobre la cabeza que se van abriendo y cerrando al correr
mientras intentan sujetar con grandes tenazas de madera a las chicas.
Al final hay chocolatada, “frisuelos” (postre típico)
y baile para todos.
También aquí se han recobrado viejas tradiciones y
se inician los carnavales con reparto en la plaza del Ayuntamiento
del “fervido”, -vino con hiervas aromáticas-
elaborado al modo tradicional.
SARDONEDO . Toros y Guirrios. EL martes de Carnaval. El “Guirrio”
hace de torero, lleva cencerros a la cintura y la cara pintada.
VELILLA DE LA REINA . Toros y Guirrios. Domingo de Carnaval. Por
la tarde, a la salida del Rosario, surgen por las calles los “guirros”
y los “toros” -mozos disfrazados que acometen a las
mozas-. Luego el toro se lanza sobre los “guirros”,
que intentan esquivarlos, “El guirro” lleva una enorme
máscara de cartón rematada con una escarapela de color
y va vestido de blanco con un pañuelo doblado con faja. Su
careta cónica es muy espectacular y termina en un gran abanico
con cintas de colores. Lleva en la mano una vara de mimbre para
abrirse camino. La fiesta termina con degustación de las
típicas orejas de Carnaval.
* VILLAFRANCA DEL BIERZO . Las peculiaridades de esta
celebración de las más importantes y tradicionales
de la provincia son: su autenticidad, huyendo de la masificación;
un culto preponderante a los disfraces y máscaras artesanales
en bailes y disfraces, donde se premia a los mejores. En algún
tiempo fueron los primero a nivel provincial.
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